A TODOS NUESTROS LECTORES ¡GRACIAS!
15 de septiembre de 2012
FELIZ DÍA BIBLIOTECARIOS!!
Alumnos dela E.E.P. Nº 41 nos dejaron hermosos mensajitos en nuestro día!!!
13 de septiembre de 2012
¡¡¡FELIZ DÍA DEL MAESTRO!!!
Como es tradición, cada año la biblioteca acompaña y agasaja en su día a los maestros de la E.E.P. N° 41. La Biblioteca participó del acto convocando a: RITA GENEZ Y FERNANDO DUARTE, dos excelentes bailarines de Tango pertenecientes al elenco del Instituto TANGO DANZA, quienes brindaron un espectáculo de excelencia donde estos dos jóvenes bailarines desplegaron ante alumnos, docentes y directivos todo su profesionalismo, destreza, entusiasmo y pasión por esta danza argentina, ofreciendo un espacio de disfrute estético y cultural para todos los presentes.
"Hace varios años, en 1943, en la Conferencia Interamericana de Educación, educadores de todo nuestro continente se reunieron en Panamá y decidieron establecer el 11 de Septiembre como Día del Maestro, en conmemoración a la fecha del fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento.
Domingo Faustino Sarmiento fue docente, periodista, militar, estadista, promotor de avances científicos, político y un gran escritor que llego a ser Presidente de la República Argentina. Fue uno de los mayores precursores de la educación en nuestro país, como Presidente trabajó por lo que había luchado toda su vida: la educación y la cultura de su pueblo. Creo y fundó muchas escuelas primarias, la Academia de Ciencias, la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas, el Observatorio Astronómico de Córdoba y la Biblioteca Nacional de Maestros, entre muchas otras obras. Sarmiento trabajó para que todos los chicos fueran a la escuela. En una época en la que pocos estudiaban, aprendió a leer a los 4 años y fue maestro rural a los 15.
Por esto Sarmiento es conocido como “El Maestro de la Patria”, y en esta fecha se homenajea a los docentes, nuestras seños de todo el país!"
CURIOSIDADES:
Otros datos sobre el DIA DEL MAESTRO:
El Día del Maestro en otros países:
Bolivia Se festeja el 6 de Junio, recordando la inauguración de la primera Escuela de Maestros en 1909.
Brasil El 15 de Octubre se recuerda la firma de una ley para la creación de escuelas de Primeras Letras en todas las ciudades.
Cuba Se conmemora el día en el que Fidel Castro declara a su país como “Territorio libre de analfabetismo”, el 22 de Diciembre de 1961.
Chile El 11 de Septiembre se recuerda la fundación del Colegio de Profesores de Chile.
Perú Se conmemora la fundación de la primera Escuela Normal de Varones, por José de San Martín el 6 de Julio de 1822 (el Libertador de nuestra Patria!)
BIOGRAFÍA DE D. F. SARMIENTO:
http://www.jugaconnatura.com.ar/biografia-de-domingo-faustino-sarmiento-el-gran-maestro-argentino/
http://www.jugaconnatura.com.ar/biografia-de-domingo-faustino-sarmiento-el-gran-maestro-argentino/
9 de septiembre de 2012
UTOPIA. Eduardo Galeano
Utopía
Ella está en el horizonte
Me acerco dos pasos,
ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte
se corre diez pasos más para allá.
Por mucho que camine,
nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la Utopía?
Pero eso sirve: Para caminar.
Eduardo Galeano
(Uruguay, 1940)
Me acerco dos pasos,
ella se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte
se corre diez pasos más para allá.
Por mucho que camine,
nunca la alcanzaré.
¿Para qué sirve la Utopía?
Pero eso sirve: Para caminar.
Eduardo Galeano
(Uruguay, 1940)
Eduardo Galeano
(1940- )
Eduardo
Germán Hughes Galeano, nace en Montevideo el 3 de septiembre de 1940. En él
conviven el periodismo, el ensayo y la narrativa, siendo ante todo un cronista
de su tiempo, certero y valiente, que ha retratado con agudeza la sociedad
contemporánea, penetrando en sus lacras y en sus fantasmas cotidianos. Lo
periodístico vertebra su obra de manera prioritaria. De tal modo que no es
posible escindir su labor literaria de su faceta como periodista comprometido.
A los 14 años entró en el mundo del periodismo,
publicando dibujos que firmaba "Gius", por la dificultosa
pronunciación castellana de su primer apellido. Algún tiempo después empezó a
publicar artículos. Se firmó Galeano y así se le conoce. Ha hecho de todo: fue
mensajero y dibujante, peón en una fábrica de insecticidas, cobrador,
taquígrafo, cajero de banco, diagramador, editor y peregrino por los caminos de
América.
En sus inicios fue redactor jefe de la prestigiosa
revista Marcha (1960-64), publicación que durante décadas dio
cobijo a las voces más interesantes de las letras uruguayas y que terminó
siendo silenciada en 1974 por la dictadura. En el año 1964 Galeano es director
del diario Época. En 1973 Galeano tuvo que exiliarse a Argentina en
donde funda y dirige una revista literaria titulada Crisis, en la
que también destaca la labor del poeta Juan Gelman. En 1975 se instala en
España, encontrando un país que estaba a punto de dar un salto histórico
cualitativo, con el octogenario dictador como sombra de sí mismo. Reside en
Calella, al norte de Barcelona. Publica en revistas españolas y colabora con
una radio alemana y un canal de televisión mexicano.
Sus primeros escritos son reportajes de corte político
en los que la realidad aparece continuamente golpeada por las circunstancias.
Tanto el reportaje titulado "China"(1964) como "Crónica
de un desafío", del mismo año, o "Guatemala, un país
ocupado" (1967) reflejan una escritura de urgencia, de denuncia,
que retrata la cotidianeidad de unos tiempos difíciles con una escritura
situada siempre en primera línea de los hechos que vertebran el presente. Con "Las
venas abiertas de América latina"(1971), explicativo título, logró su
obra más popular y citada, condenando la opresión de un continente a través de
páginas brutalmente esclarecedoras que se sumergen en la amargura creciente y
endémica de América Latina. Esta obra ha sido traducida a dieciocho idiomas y
mereció encendidos elogios desde diversos sectores. El escritor alemán Heinrich
Böll, Premio Nobel de Literatura en 1972 y autor de "Opiniones de un
payaso", obra clave de la literatura contemporánea, llegó a decir a
propósito de la obra de Galeano que pocas obras en los últimos tiempos le
habían conmovido tanto.
Junto al Galeano periodista empieza a aparecer el
Galeano narrador que prolonga en sus obras su visión de América Latina. De la
novela corta "Los días siguientes" (1963) a los
relatos contenidos en "Vagamundo" (1973) pasan diez
años pero se mantiene una misma percepción de las cosas, continuada en "La
canción de nosotros" que merecío el premio Casa de las
Américas de 1975. En Galeano el contexto político y social no puede
eludirse y es el marco central en el que transitan sus historias. "Días
y noches de amor y de guerra" (1978) se enmarca en los difíciles
días de la dictadura en Argentina y Uruguay.
Con la "Memoria del fuego" hay
una recuperación del pasado indigenista. Esta obra narra la odisea de las dos
Américas, centrándose en los hechos más cotidianos, componiendo una trilogía
febril e incisiva, apoyada en la rigurosidad de las fuentes y en la que se
entrecruzan crónicas históricas con pinceladas del presente, siempre en busca
de un futuro más justo. De aquella trilogía histórica formaban parte "Los
nacimientos"(1982), "Las caras y las máscaras" (1984)
y "El siglo del viento" (1986). En los tres libros
hay un mismo objetivo y como dice el periodista italiano Gianni Miná, una voz
incisiva y militante que trata de impedir que se olvide la tragedia que asola a
quienes viven en el más completo subdesarrollo.
"La memoria del fuego" está
estructurada en torno a pequeñas vivencias cotidianas que es en donde encuentra
Galeano la verdadera grandeza del ser humano. La intrahistoria es el universo
en el que caminan las obras del escritor uruguayo, al margen de grandes gestas
y de sucesos grandilocuentes, que se apartan del hombre de a pie y del
verdadero devenir de los acontecimientos históricos. Son, en palabras de
Galeano, historias pequeñas, pero no minimalistas.
Joan Manuel Serrat toma prestado un fragmento de una de
estas historias de la"Memoria del fuego" para ilustrar a
modo de presentación en sus recitales el tema"Che Pykasumi",
que el cantautor interpreta en lengua guaraní.
Un año antes de la publicación de "El
siglo del viento" y una vez terminada la dictadura uruguaya
regresa a Montevideo. Tres años después firma "El libro de los
abrazos", de contenido más sutil y poético. El propio Galeano
definiría de este modo la raíz de esta obra: "Creo que un autor al
escribir abraza a los demás. Y éste es un libro sobre los vínculos con los
demás, los nexos que la memoria ha conservado, vínculos de amor, solidaridad.
Historias verdaderas vividas por mí y por mis amigos, y como mi memoria está
llena de tantas personas, es al mismo tiempo un libro de "muchos"...
Es un equívoco que ha fragmentado los lazos de solidaridad, que ha condenado a
este mundo de finales de siglo a tener hambre de abrazos, a padecer de soledad,
el peor tipo de soledad: la soledad en compañía. Es el mismo proceso que se
manifiesta con la pobreza".
Precisamente en "El libro de los
abrazos", uno de los libros más exitosos y logrados de Galeano, está
contenido un pequeño relato titulado "La noche". Este
relato dividido en cuatro partes sirvió de inspiración a Serrat para su canción "Secreta
mujer" que formó parte del álbum "Sombras
de la China" (1998):
Eduardo Galeano
(1940- )
Eduardo
Germán Hughes Galeano, nace en Montevideo el 3 de septiembre de 1940. En él
conviven el periodismo, el ensayo y la narrativa, siendo ante todo un cronista
de su tiempo, certero y valiente, que ha retratado con agudeza la sociedad
contemporánea, penetrando en sus lacras y en sus fantasmas cotidianos. Lo
periodístico vertebra su obra de manera prioritaria. De tal modo que no es
posible escindir su labor literaria de su faceta como periodista comprometido.
A los 14 años entró en el mundo del periodismo, publicando dibujos que firmaba "Gius", por la dificultosa pronunciación castellana de su primer apellido. Algún tiempo después empezó a publicar artículos. Se firmó Galeano y así se le conoce. Ha hecho de todo: fue mensajero y dibujante, peón en una fábrica de insecticidas, cobrador, taquígrafo, cajero de banco, diagramador, editor y peregrino por los caminos de América.
En sus inicios fue redactor jefe de la prestigiosa revista Marcha (1960-64), publicación que durante décadas dio cobijo a las voces más interesantes de las letras uruguayas y que terminó siendo silenciada en 1974 por la dictadura. En el año 1964 Galeano es director del diario Época. En 1973 Galeano tuvo que exiliarse a Argentina en donde funda y dirige una revista literaria titulada Crisis, en la que también destaca la labor del poeta Juan Gelman. En 1975 se instala en España, encontrando un país que estaba a punto de dar un salto histórico cualitativo, con el octogenario dictador como sombra de sí mismo. Reside en Calella, al norte de Barcelona. Publica en revistas españolas y colabora con una radio alemana y un canal de televisión mexicano.
Sus primeros escritos son reportajes de corte político en los que la realidad aparece continuamente golpeada por las circunstancias. Tanto el reportaje titulado "China"(1964) como "Crónica de un desafío", del mismo año, o "Guatemala, un país ocupado" (1967) reflejan una escritura de urgencia, de denuncia, que retrata la cotidianeidad de unos tiempos difíciles con una escritura situada siempre en primera línea de los hechos que vertebran el presente. Con "Las venas abiertas de América latina"(1971), explicativo título, logró su obra más popular y citada, condenando la opresión de un continente a través de páginas brutalmente esclarecedoras que se sumergen en la amargura creciente y endémica de América Latina. Esta obra ha sido traducida a dieciocho idiomas y mereció encendidos elogios desde diversos sectores. El escritor alemán Heinrich Böll, Premio Nobel de Literatura en 1972 y autor de "Opiniones de un payaso", obra clave de la literatura contemporánea, llegó a decir a propósito de la obra de Galeano que pocas obras en los últimos tiempos le habían conmovido tanto.
Junto al Galeano periodista empieza a aparecer el Galeano narrador que prolonga en sus obras su visión de América Latina. De la novela corta "Los días siguientes" (1963) a los relatos contenidos en "Vagamundo" (1973) pasan diez años pero se mantiene una misma percepción de las cosas, continuada en "La canción de nosotros" que merecío el premio Casa de las Américas de 1975. En Galeano el contexto político y social no puede eludirse y es el marco central en el que transitan sus historias. "Días y noches de amor y de guerra" (1978) se enmarca en los difíciles días de la dictadura en Argentina y Uruguay.
Con la "Memoria del fuego" hay una recuperación del pasado indigenista. Esta obra narra la odisea de las dos Américas, centrándose en los hechos más cotidianos, componiendo una trilogía febril e incisiva, apoyada en la rigurosidad de las fuentes y en la que se entrecruzan crónicas históricas con pinceladas del presente, siempre en busca de un futuro más justo. De aquella trilogía histórica formaban parte "Los nacimientos"(1982), "Las caras y las máscaras" (1984) y "El siglo del viento" (1986). En los tres libros hay un mismo objetivo y como dice el periodista italiano Gianni Miná, una voz incisiva y militante que trata de impedir que se olvide la tragedia que asola a quienes viven en el más completo subdesarrollo.
"La memoria del fuego" está estructurada en torno a pequeñas vivencias cotidianas que es en donde encuentra Galeano la verdadera grandeza del ser humano. La intrahistoria es el universo en el que caminan las obras del escritor uruguayo, al margen de grandes gestas y de sucesos grandilocuentes, que se apartan del hombre de a pie y del verdadero devenir de los acontecimientos históricos. Son, en palabras de Galeano, historias pequeñas, pero no minimalistas.
Joan Manuel Serrat toma prestado un fragmento de una de estas historias de la"Memoria del fuego" para ilustrar a modo de presentación en sus recitales el tema"Che Pykasumi", que el cantautor interpreta en lengua guaraní.
Un año antes de la publicación de "El siglo del viento" y una vez terminada la dictadura uruguaya regresa a Montevideo. Tres años después firma "El libro de los abrazos", de contenido más sutil y poético. El propio Galeano definiría de este modo la raíz de esta obra: "Creo que un autor al escribir abraza a los demás. Y éste es un libro sobre los vínculos con los demás, los nexos que la memoria ha conservado, vínculos de amor, solidaridad. Historias verdaderas vividas por mí y por mis amigos, y como mi memoria está llena de tantas personas, es al mismo tiempo un libro de "muchos"... Es un equívoco que ha fragmentado los lazos de solidaridad, que ha condenado a este mundo de finales de siglo a tener hambre de abrazos, a padecer de soledad, el peor tipo de soledad: la soledad en compañía. Es el mismo proceso que se manifiesta con la pobreza".
Precisamente en "El libro de los abrazos", uno de los libros más exitosos y logrados de Galeano, está contenido un pequeño relato titulado "La noche". Este relato dividido en cuatro partes sirvió de inspiración a Serrat para su canción "Secreta mujer" que formó parte del álbum "Sombras de la China" (1998):
A los 14 años entró en el mundo del periodismo, publicando dibujos que firmaba "Gius", por la dificultosa pronunciación castellana de su primer apellido. Algún tiempo después empezó a publicar artículos. Se firmó Galeano y así se le conoce. Ha hecho de todo: fue mensajero y dibujante, peón en una fábrica de insecticidas, cobrador, taquígrafo, cajero de banco, diagramador, editor y peregrino por los caminos de América.
En sus inicios fue redactor jefe de la prestigiosa revista Marcha (1960-64), publicación que durante décadas dio cobijo a las voces más interesantes de las letras uruguayas y que terminó siendo silenciada en 1974 por la dictadura. En el año 1964 Galeano es director del diario Época. En 1973 Galeano tuvo que exiliarse a Argentina en donde funda y dirige una revista literaria titulada Crisis, en la que también destaca la labor del poeta Juan Gelman. En 1975 se instala en España, encontrando un país que estaba a punto de dar un salto histórico cualitativo, con el octogenario dictador como sombra de sí mismo. Reside en Calella, al norte de Barcelona. Publica en revistas españolas y colabora con una radio alemana y un canal de televisión mexicano.
Sus primeros escritos son reportajes de corte político en los que la realidad aparece continuamente golpeada por las circunstancias. Tanto el reportaje titulado "China"(1964) como "Crónica de un desafío", del mismo año, o "Guatemala, un país ocupado" (1967) reflejan una escritura de urgencia, de denuncia, que retrata la cotidianeidad de unos tiempos difíciles con una escritura situada siempre en primera línea de los hechos que vertebran el presente. Con "Las venas abiertas de América latina"(1971), explicativo título, logró su obra más popular y citada, condenando la opresión de un continente a través de páginas brutalmente esclarecedoras que se sumergen en la amargura creciente y endémica de América Latina. Esta obra ha sido traducida a dieciocho idiomas y mereció encendidos elogios desde diversos sectores. El escritor alemán Heinrich Böll, Premio Nobel de Literatura en 1972 y autor de "Opiniones de un payaso", obra clave de la literatura contemporánea, llegó a decir a propósito de la obra de Galeano que pocas obras en los últimos tiempos le habían conmovido tanto.
Junto al Galeano periodista empieza a aparecer el Galeano narrador que prolonga en sus obras su visión de América Latina. De la novela corta "Los días siguientes" (1963) a los relatos contenidos en "Vagamundo" (1973) pasan diez años pero se mantiene una misma percepción de las cosas, continuada en "La canción de nosotros" que merecío el premio Casa de las Américas de 1975. En Galeano el contexto político y social no puede eludirse y es el marco central en el que transitan sus historias. "Días y noches de amor y de guerra" (1978) se enmarca en los difíciles días de la dictadura en Argentina y Uruguay.
Con la "Memoria del fuego" hay una recuperación del pasado indigenista. Esta obra narra la odisea de las dos Américas, centrándose en los hechos más cotidianos, componiendo una trilogía febril e incisiva, apoyada en la rigurosidad de las fuentes y en la que se entrecruzan crónicas históricas con pinceladas del presente, siempre en busca de un futuro más justo. De aquella trilogía histórica formaban parte "Los nacimientos"(1982), "Las caras y las máscaras" (1984) y "El siglo del viento" (1986). En los tres libros hay un mismo objetivo y como dice el periodista italiano Gianni Miná, una voz incisiva y militante que trata de impedir que se olvide la tragedia que asola a quienes viven en el más completo subdesarrollo.
"La memoria del fuego" está estructurada en torno a pequeñas vivencias cotidianas que es en donde encuentra Galeano la verdadera grandeza del ser humano. La intrahistoria es el universo en el que caminan las obras del escritor uruguayo, al margen de grandes gestas y de sucesos grandilocuentes, que se apartan del hombre de a pie y del verdadero devenir de los acontecimientos históricos. Son, en palabras de Galeano, historias pequeñas, pero no minimalistas.
Joan Manuel Serrat toma prestado un fragmento de una de estas historias de la"Memoria del fuego" para ilustrar a modo de presentación en sus recitales el tema"Che Pykasumi", que el cantautor interpreta en lengua guaraní.
Un año antes de la publicación de "El siglo del viento" y una vez terminada la dictadura uruguaya regresa a Montevideo. Tres años después firma "El libro de los abrazos", de contenido más sutil y poético. El propio Galeano definiría de este modo la raíz de esta obra: "Creo que un autor al escribir abraza a los demás. Y éste es un libro sobre los vínculos con los demás, los nexos que la memoria ha conservado, vínculos de amor, solidaridad. Historias verdaderas vividas por mí y por mis amigos, y como mi memoria está llena de tantas personas, es al mismo tiempo un libro de "muchos"... Es un equívoco que ha fragmentado los lazos de solidaridad, que ha condenado a este mundo de finales de siglo a tener hambre de abrazos, a padecer de soledad, el peor tipo de soledad: la soledad en compañía. Es el mismo proceso que se manifiesta con la pobreza".
Precisamente en "El libro de los abrazos", uno de los libros más exitosos y logrados de Galeano, está contenido un pequeño relato titulado "La noche". Este relato dividido en cuatro partes sirvió de inspiración a Serrat para su canción "Secreta mujer" que formó parte del álbum "Sombras de la China" (1998):
8 de septiembre de 2012
Vivir sin leer...
"Vivir sin leer es peligroso, obliga a conformarse con la vida, y uno puede sentir la tentación de correr riesgos."
"El mundo es igual a la suma de conocimientos que tenemos de él."
Michel Thomas.
Poeta, novelista y ensayista francés.
"El mundo es igual a la suma de conocimientos que tenemos de él."
Michel Thomas.
Poeta, novelista y ensayista francés.

26 de agosto de 2012
25 de agosto de 2012
20 de agosto de 2012
LEER NOS HACE CRECER
Nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899. Fue bilingüe desde su infancia ya que su abuela materna le hablaba en inglés. "Georgie", como le decían en casa, tenía apenas seis años cuando dijo a su padre que quería ser escritor. En 1910 aparece su primera publicación en el diario El País, de Buenos Aires, donde tradujo El príncipe feliz, de Oscar Wilde. En 1914, el padre de Borges se jubiló debido a su ceguera casi total, por lo que la familia pasó una temporada en Europa. Sorprendidos por la guerra, se instalaron en Ginebra donde el joven Borges escribió algunos poemas en francés y cursó la preparatoria (1914-1918). Vivió en España de 1919 a 1921 y dos años después la familia regresó a Buenos Aires. En 1923 publicó el poemario Fervor de Buenos Aires.
En 1924 vieron la luz dos libros más de poemas: Luna de enfrente e Inquisiciones. Durante los siguientes años se dedicó a escribir cuentos y poemas sobre temas muy argentinos como el tango y las peleas de cuchillo. En 1927 se sometió a una operación de los ojos, con los años escribiría su "Poema de dones", donde alude a su ceguera (verdadero estigma familiar). Más tarde abordó temas de corte fantástico, género en el que se enmarcan sus ficciones más reconocidas en todo el mundo. En 1949 apareció El Aleph, libro de cuentos donde Borges reelabora sus obsesiones sobre el espacio y el tiempo circular. En 1961 compartió con el escritor Samuel Beckett el Premio Formentor, otorgado por el Congreso Internacional de Editores. En 1967, a los 68 años, se casó con Elsa Astete Millán, la unión duró hasta octubre de 1970; durante ésta década fue nominado al Premio Nobel de Literatura. Años más tarde, se casó con María Kodama, de 49 años. En 1980 se le otorgó el Premio Cervantes. Murió en Ginebra el 14 de junio de 1986. Su obra abarca ensayo, poesía y cuento. Entre sus poemarios destacan: El otro, el mismo; Elogio de la sombra; El oro de los tigres, La rosa profunday La cifra; entre sus libros de relatos, traducidos a casi todos los idiomas, pueden citarse: Ficciones; El Aleph; El jardín de los senderos que se bifurcan y El hacedor.
27 de febrero de 2012
BICENTENARIO DE LA CREACIÓN DE LA BANDERA ARGENTINA
El 27 de febrero de 2012 se festejan los 200 años de la Creación y Primera Jura de la Bandera Nacional, hecho que aconteció durante la inauguración de la batería de artillería llamada Independencia, a orillas del río Paraná..
Fue en esta fecha que el General Manuel Belgrano dispuso enarbolar por primera vez la bandera nacional, la cual presentaba un diseño diferente al actual con tres franjas horizontales, dos de color blanco y una de color celeste.
13 de noviembre de 2011
DOS PALABRAS
Alfonsina Storni
Esta noche al oído me has dicho dos palabras
Comunes. Dos palabras cansadas
De ser dichas. Palabras
Que de viejas son nuevas.
Comunes. Dos palabras cansadas
De ser dichas. Palabras
Que de viejas son nuevas.
Dos palabras tan dulces que la luna que andaba
Filtrando entre las ramas
Se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras
Que una hormiga pasea por mi cuello y no intento
Filtrando entre las ramas
Se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras
Que una hormiga pasea por mi cuello y no intento
Moverme para echarla.
Tan dulces dos palabras
—Que digo sin quererlo— ¡oh, qué bella, la vida!—
Tan dulces y tan mansas
—Que digo sin quererlo— ¡oh, qué bella, la vida!—
Tan dulces y tan mansas
Que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman.
Tan dulces y tan bellas
Que nerviosos, mis dedos,
Se mueven hacia el cielo imitando tijeras.
Oh, mis dedos quisieran
Cortar estrellas.
Que nerviosos, mis dedos,
Se mueven hacia el cielo imitando tijeras.
Oh, mis dedos quisieran
Cortar estrellas.
Alfonsina Storni
Alfonsina Storni (1892-1938), esta escritora argentina nació en Suiza en 1892, en la región de habla italiana. Vivió en Rosario, estudió Magisterio en la Escuela Normal y fue profesora de arte dramático, hizo alguna incursión en el teatro, pero lo más conocido de su obra son sus libros de poemas.
Comenzó su carrera literaria en 1916 con La inquietud del rosal, que recoge las sugestiones intimistas y sentimentales de un post-romanticismo, y publicó El dulce daño (1918), Irremediablemente (1919) y Languidez (1920).
Después realizó viajes a Europa, en 1930 y 1934, que influenciaron en su obra, se sumó a este cambio, su azarosa vida amorosa y su lucha por el papel de la mujer en la sociedad de la época, además de manejar el tema de la sinceridad erótica. Publicó en esta etapa Mundo de siete pozos (1934) y Mascarilla y trébol (1938). Escribe con menos cánones, y con expresión libre y desprejuiciada.
Se suicidó en 1938 en Mar del Plata, sintiendo la impotencia ante el dolor producido por el cáncer. La noche anterior a que se internara en el mar desde la playa La Perla, escribió un poema, que envió al diario argentino La nación, y que fue publicado con su necrológica: “Voy a dormir”, y que se cree estaba dirigida a su hijo.
10 de noviembre de 2011
2º FERIA DEL LIBRO INFANTIL Y JUVENIL
Una cita con la lectura...
Desde el 12 al 18 de junio se
realizó en la Biblioteca Pública Popular “Profesor Leopoldo Herrera” , ubicada en
Julio A. Roca 158 de la ciudad de Resistencia., la 2° Feria del Libro Infantil y Juvenil bajo el lema: “Aprender a leernos”.
El eje de la feria giró
en torno a la Literatura Local, en este
sentido se contó con la participación en Talleres y Charlas de destacados
autores chaqueños como: Hugo Mitoire, Raúl Giménez, Esteban González, Luis
Argañaráz, Claudia Sánchez, Lecko Zamora, Francisco José Gariboldi, Héctor
Ferreyra y Mario Caparra. Aunque también participaron de este evento destacados autores y
narradores nacionales tales como Beatriz Actis y Claudio Dominguez.
11 de octubre de 2011
Amor con faltas de ortografía
El le escribía mil cartas
que ella nunca respondía.
Eran cartas de amor
y faltas de ortografía.
En laberintos de letras
se perdía a cada instante.
Sus mensajes tropezaban
con todas las consonantes
Nunca encontraba la erre
y le faltaban las comas,
o en lugar de usar la ge
ponía siempre la jota.
En el mar de las palabras
naufragaba cada día
su amor, que no respetaba
las reglas de ortografía.
Necesitaba la zeta
para poder abrazarla.
con las haches que sobraban,
sería imposible amarla.
Enredado en alfabetos,
buscaba su corazón
cómo decir que la amaba
sin signos de puntuación.
Con litros de tinta verde
lo ayudaba la maestra
y corregía las cartas
que no tenían respuesta.
Pero ella seguía ignorándolo
y él decidió hablarle un día.
(Al fin y al cabo, no hablaba
con faltas de ortografía).
Le dijo que la quería
con todo el abecedario.
Prometió estudiar las reglas
y comprarse un diccionario.
Ella aceptó y los dos juntos
escriben desde ese día
su hermosa historia de amor
sin faltas de ortografía.
Liliana Cinetto.
20 poesías de amor y un cuento desesperado.
8 de octubre de 2011
BENDICIÓN DE DRAGON
GUSTAVO ROLDAN.
Que las lluvias que te mojen sean suaves y cálidas.
Que el viento llegue lleno del perfume de las flores.
Que los ríos te sean propicios y corran para el lado que quieras navegar.
Que las nubes cubran el sol cuando estés en el desierto.
Que los desiertos se llenen de árboles cuando los quieras atravesar. O que encuentres esas plantas mágicas que guardan en su raíz el agua que hace falta.
Que el frío y la nieve lleguen cuando estés en una cueva tibia.
Que nunca te falte el fuego.
Que nunca te falte el agua.
Que nunca te falte el amor.
Tal vez el fuego se pueda prender.
Tal vez el agua pueda caer del cielo.
Si te falta el amor, no hay agua ni fuego que alcancen para seguir viviendo.
Gustavo Roldán nació en Sáenz Peña, provincia del Chaco, el 16 de agosto de 1935. Actualmente reside en Buenos Aires. Licenciado en Letras Modernas de la Universidad de Córdoba. Escritor. Codirector de colecciones de libros para niños de Ediciones Colihue. Traductor. Coordina talleres literarios de escritura y reflexión. Premio Casa de las Américas en 1989.Autor de Dragón; Sapo en Buenos Aires; Una lluvia de pájaros; La leyenda del bicho colorado; Juegos del cielo y del infierno; Como si el ruido pudiera molestar; Historias del piojo; Un largo roce de alas, entre otros títulos.
Que las lluvias que te mojen sean suaves y cálidas.
Que el viento llegue lleno del perfume de las flores.
Que los ríos te sean propicios y corran para el lado que quieras navegar.
Que las nubes cubran el sol cuando estés en el desierto.
Que los desiertos se llenen de árboles cuando los quieras atravesar. O que encuentres esas plantas mágicas que guardan en su raíz el agua que hace falta.
Que el frío y la nieve lleguen cuando estés en una cueva tibia.
Que nunca te falte el fuego.
Que nunca te falte el agua.
Que nunca te falte el amor.
Tal vez el fuego se pueda prender.
Tal vez el agua pueda caer del cielo.
Si te falta el amor, no hay agua ni fuego que alcancen para seguir viviendo.
Gustavo Roldán nació en Sáenz Peña, provincia del Chaco, el 16 de agosto de 1935. Actualmente reside en Buenos Aires. Licenciado en Letras Modernas de la Universidad de Córdoba. Escritor. Codirector de colecciones de libros para niños de Ediciones Colihue. Traductor. Coordina talleres literarios de escritura y reflexión. Premio Casa de las Américas en 1989.Autor de Dragón; Sapo en Buenos Aires; Una lluvia de pájaros; La leyenda del bicho colorado; Juegos del cielo y del infierno; Como si el ruido pudiera molestar; Historias del piojo; Un largo roce de alas, entre otros títulos.
El retrato oval
Un cuento fantástico de
EDGAR ALLAN POE.
EDGAR ALLAN POE.
El castillo en
el cual mi criado se le había ocurrido penetrar a la fuerza en vez de
permitirme, malhadadamente herido como estaba, de pasar una noche al ras, era
uno de esos edificios mezcla de grandeza y de melancolía que durante tanto
tiempo levantaron sus soberbios muros en medio de los Apeninos, tanto en la
realidad como en la imaginación de la
señora Radcliffe. Según toda apariencia, el castillo había sido temporal y recientemente
abandonado. Nos instalamos en una de las habitaciones más pequeñas y menos
suntuosamente amuebladas. Estaba situada en una torre aislada del resto del
edificio. Su decorado era rico, pero antiguo y sumamente deteriorado. Los
muros estaban cubiertos de tapicerías y adornados con numerosos trofeos
heráldicos de toda clase, y de ellos pendían un número verdaderamente
prodigioso de pinturas modernas, ricas de estilo, encerradas en sendos marcos
dorados, de gusto arabesco. Me produjeron profundo interés, y quizá mi
incipiente delirio fue la causa, aquellos cuadros colgados no solamente en
las paredes principales, sino también en una porción de rincones que la
arquitectura caprichosa del castillo hacía inevitable. Le pedí a Pedro que cerrara los pesados postigos del
salón, pues ya era hora avanzada, que encendiera un gran candelabro de muchos
brazos colocado al lado de mi cabecera, y que abriera completamente las
cortinas de negro terciopelo, guarnecidas de festones, que rodeaban el lecho.
Deseaba que se hiciese estopara poder entregarme, si no al sueño, por lo
menos alternativamente a la contemplación de aquellas pinturaas y a la lectura de un pequeño volumen, que
había encontrado sobre la almohada, y que contenía la crítica y descripción de ellas.
Leí largo tiempo; contemplé las pinturas
religiosa y devotamente; las horas huyeron, rápidas y silenciosas, y llegó la
media noche. La posición del candelabro me molestaba, y extendiendo la mano
con dificultad para no turbar el sueño de mi criado, lo coloqué de modo que
arrojase la luz de lleno sobre el libro.
Pero este movimiento produjo un efecto
completamente inesperado. La luz de sus numerosas velas dio de pleno en un
nicho del salón que una de las columnas del lecho había hasta entonces
cubierto con una sombra profunda. Vi, envuelto en viva luz, un cuadro que
hasta entonces no había visto. Era el retrato de una joven ya próxima a ser mujer.
Lo contemplé rápidamente y cerré los ojos. ¿Por qué? No me lo expliqué al
principio; pero, en tanto que mis ojos permanecieron cerrados, analicé
rápidamente el motivo que me los hacía cerrar. Era un movimiento involuntario
para ganar tiempo y recapacitar, para asegurarme de que mi vista no me había
engañado, para calmar y preparar mi espíritu a una contemplación más fría y
más serena. Al cabo de algunos momentos, miré de nuevo el lienzo fijamente.
No era posible dudar, aun cuando lo hubiese
querido; porque el primer rayo de luz al caer sobre el lienzo, había
desvanecido el estupor delirante de que mis sentidos se hallaban poseídos,
haciéndome volver repentinamente a la realidad de la vida.
El cuadro representaba, como ya he dicho, a
una joven. se trataba sencillamente de un retrato de medio cuerpo, todo en
este estilo que se llama, en lenguaje técnico, estilo de viñeta; había en él
mucho de la manera de pintar de Sully en sus cabezas favoritas. Los brazos,
el seno y las puntas de sus radiantes cabellos, perdíanse en la sombra vaga,
pero profunda, que servía de fondo a la imagen. El marco era oval,
magníficamente dorado, y de un bello estilo morisco. Tal vez no fuese ni la
ejecución de la obra, ni la excepcional belleza de su fisonomía lo que me
impresionó tan repentina y profundamente. No podía creer que mi imaginación,
al salir de su delirio, hubiese tomado la cabeza por la de una persona viva.
Pero los detalles del dibujo, el estilo de viñeta y el aspecto del marco, no
me permitieron dudar ni un solo instante. Abismado en estas reflexiones,
permanecí una hora entera con los ojos fijos en el retrato. Aquella
inexplicable expresión de realidad y vida que al principio me hiciera
estremecer, acabó por subyugarme. Lleno de terror y respeto, volví el
candelabro a su primera posición, y habiendo así apartado de mi vista la
causa de mi profunda agitación, me apoderé ansiosamente del volumen que
contenía la historia y descripción de los cuadros. Busqué inmediatamente el
número correspondiente al que marcaba el retrato oval, y leí la extraña y
singular historia siguiente:
|
"Era una joven de extraordinaria belleza,
tan amable como llena de alegría. Pero maldita la hora en que vio, amó y se casó
con el pintor. Él tenía un carácter
apasionado, estudioso y austero, y había puesto en el arte sus amores; ella,
joven, de rarísima belleza, toda luz y sonrisas, con la alegría de un
cervatillo, amándolo todo, no odiando más que el arte, que era su rival, no
temiendo más que la paleta, los pinceles y demás instrumentos importunos que le
arrebataban el amor de su adorado. Terrible impresión causó a la dama oír al
pintor hablar del deseo de retratarla. Más era humilde y sumisa, y sentóse
pacientemente, durante largas semanas, en la sombría y alta habitación de la
torre, donde la luz se filtraba sobre el pálido lienzo solamente por el cielo
raso. El artista ponia su gloria en su obra, que avanzaba de hora en hora, de
día en día. Y era un hombre vehemente, extraño, pensativo y que se perdía en mil
ensueños; tanto que no quiso ver que la luz que penetraba tan lúgubremente en
esta torre aislada secaba la salud y los encantos de su mujer, que se consumía
para todos excepto para él. Ella, no obstante, sonreía más y más, porque veía
que el pintor, que disfrutaba de gran fama, experimentaba un vivo y ardiente
placer en su tarea, y trabajaba noche y día para trasladar al lienzo la imagen
de la que tanto amaba, la cual de día en día tornábase más débil y desanimada.
Y, en verdad, los que contemplaban el retrato, comentaban en voz baja su
semejanza maravillosa, prueba palpable del genio del pintor, y del profundo
amor que su modelo le inspiraba. Pero, al fin, cuando el trabajo tocaba a su
término, no se permitió a nadie entrar en la torre; porque el pintor había
llegado a enloquecer por el ardor con que tomaba su trabajo, y rara vez levantaba los ojos del lienzo, ni aun para
mirar el rostro de su esposa. Y no podía ver que los colores que extendía sobre
el lienzo borrábanse de las mejillas de la que tenía sentada a su lado. Y
cuando muchas semanas hubieron transcurrido, y no restaba por hacer más que una
cosa muy pequeña, sólo dar un toque sobre la boca y otro sobre los ojos, el
alma de la dama palpitó aún, como la llama de una lámpara que está próxima a
extinguirse. Y entonces el pintor dio la última pincelada, y durante un
instante quedó en éxtasis ante el trabajo que había ejecutado. Pero un minuto
después, estremeciéndose, palideció intensamente herido por el terror, y gritó
con voz terrible: "¡En verdad, esta es la vida misma!" Se
volvió bruscamente para mirar a su bien amada: ¡Estaba muerta!"
EL CUENTO FANTÁSTICO: Las narraciones literarias crean una realidad ficcional: aunque representan un mundo tal como lo conocemos, ese mundo creado es una construcción de la imaginación , que obedece a sus propias reglas. Así un personaje no tiene porque actuar como esperamos que actúe en el mundo real porque sus acciones siguen las leyes del relato y no las leyes de la vida. Hay relatos en los que se presentan hechos o situaciones sobrenaturales que no pueden explicarse (un objeto que habla con un niño, un cambio climático inesperado produce pánico en un pueblo, etc.) Estos elementos "anómalos" irrumpen en un mundo "normal" y estos los vuelve particularmente perturbadores. Estos relatos en los que no hay respuesta para lo sobrenatural se llaman fantásticos, y se diferencian de los relatos maravillosos en que lo sobrenatural (objetos con poderes, príncipes convertidos en animales por un encantamiento) es aceptado por el lector.
EDGAR ALLAN POE, fue poeta y ensayista. Nació en Boston, Estados Unidos, en 1809. Abandonado por el padre y huérfano de madre a los dos años de edad, fue adoptado por la familia Allan. Entre 1815 y 1820, Poe residió con los Allan en Inglaterra, donde estudió. De regreso a los Estados Unidos, comenzó a escribir sus primeros poemas. En 1826 ingresó a la Universidad de la Virginia, pero solo estudió un año. Desde 1836, año en que se caso, hasta 1847 año en que ella murió, se dedico de lleno a la escritura, publico varios de sus libros y comenzó a ganar popularidad entre sus contemporáneos. Además fue asesor y colaborador de periódicos. Los problemas afectivos sumados al alcoholismo condujeron a Poe a su prematura muerte en 1849.
Su Obra: Poe es considerado el Padre del cuento moderno. Muchos de sus relatos fantásticos y de horror fueron publicados en diarios de la época y generaron el asombro y el espanto de miles de lectores, que no estaban acostumbrados a leer este tipo de historias. Algunos de sus cuentos mas conocidos son "El corazón delator", "La caída de la casa Usher", "El gato negro" o "El pozo y el péndulo". Además fue el creador del cuento policial de enigma, con relatos como "Los asesinatos de la calle Morgue" y "La carta robada". Entre sus poemas se destacan "El cuervo", "Anabell lee" (dedicado a su esposa) y"La durmiente"
7 de octubre de 2011
UN CUENTO PARA COMPARTIR:
De Liliana Cinetto.-
Liliana Cinetto nació en Buenos Aires y es Profesora de Letras, escritora y narradora de cuentos. Tiene publicados mas de cincuenta libros para chicos, entre ellos Cuidado con el perro, Rap del vampiro y Ambrosio en la prehistoria. Su obra reconocida en Latinoamérica y España, ha recibido importantes premios, como el "Alfonso Grosso" de Sevilla por La vida es cuento, su primer libro para adultos. El cuento que acabas de leer pertenece al libro Cuentos cortitos para leer en un ratito.
De Liliana Cinetto.-
El elefante andaba un día paseando por la selva y saludando a los vecinos (porque era un elefante muy amable), cuando llegó a la puerta de la leona que barría de acá para allá y de allá para acá. Barría con tanto entusiasmo que levantó una nube de polvo espeso y grisáceo, justo, justo en el momento en que el elefante hacía una reverencia con la trompa para decirle "Buenos días" (porque era un elefante muy educado).
Fue entonces cuando empezó el lío. Es que el polvillo se le metió adentro de la trompa y le hizo tantas, pero tantas cosquillas que... ¡ATCHÍS!
No señor no fue un estornudo así nomas. No señor. Fue un tremendo estornudo de elefante. Lo peor no fue que, con ese estornudo, despertó al león que estaba durmiendo la siesta. Lo peor no fue que, con ese estornudo, hizo temblar la tierra como en un terremoto. Lo peor no fue que todos los animales se acercaron a ver que había pasado. Lo peor fue que, con ese estornudo... ¡se hizo un nudo en la trompa!
Intento desanudárselo de todas formas (porque era un elefante muy paciente). Sacudió la cabeza, tironeó para acá, tironeo para allá, se puso patas para arriba y patas para abajo, pero lo único que consiguió fue que el nudo se apretara más (y que a la hiena le diera un ataque de risa).
-¿Y ahoda que voy a haced? No quiedo andad con un nudo en la tdompa -llorisqueaba el pobre elefante que ademas no podía pronunciar ni una sola R.
Como en la selva no hay médicos ni hospitales, fueron los otros animales los que les recomendaron remedios caseros para solucionarle el problema. El mono le aconsejó que se pusiera a dieta de banana. Al adelgazar el nudo se desinflaría como un globo viejo y podrían desatarlo. El cocodrilo y el hipopótamo, en cambio, recomendaron baños con agua tibia, porque al remojar la trompa seguramente se le deshincharía. La jirafa, por su parte, ofreció su bufanda de siete metros y medio para vendarlo y el rinoceronte propuso plancharle la piel que estaba tan arrugada, para estirarla y aflojarle la atadura. Que uno le ponía una curita, que otro le pasaba pomada por la trompa, que aquel le ofrecía un té de tilo para tranquilizarlo, que este le cantaba "sana, sana..." nada daba resultado.
El elefante estaba desesperado y caminaba nervioso de un lado para el otro. Tanto caminó que fue levantando una polvareda espesa y grisácea a su alrededor. Y ésa fue la solución porque el polvillo se le metió adentro de la trompa y le hizo tantas pero tantas cosquillas que... ¡ATCHIS!
No fue un estornudo así nomás. No señor. Fue un tremendo estornudo de elefante. Lo bueno no fue que, con ese estornudo, le despeinó la melena al león. Lo bueno no fue que, con ese estornudo, asustó tanto a la cebra que se le enderezaron las rayas. Lo bueno no fue que, con ese estornudo, hizo temblar la tierra como en un terremoto. Lo bueno fue que, con ese estornudo... ¡se le desanudó la trompa!
Contento se puso el elefante. Contentisimo. No solo porque se le había desatado el nudo, sino porque pudo volver a pronunciar la R para agradecer a todos su ayuda. Tan contento estaba que casi, casi se pone a bailar en una pata para festejar. Pero prefirió irse a su casa. No fuera a ser que con el baile levantara otra polvareda que lo hiciera estornudar.
Contento se puso el elefante. Contentisimo. No solo porque se le había desatado el nudo, sino porque pudo volver a pronunciar la R para agradecer a todos su ayuda. Tan contento estaba que casi, casi se pone a bailar en una pata para festejar. Pero prefirió irse a su casa. No fuera a ser que con el baile levantara otra polvareda que lo hiciera estornudar.
Liliana Cinetto nació en Buenos Aires y es Profesora de Letras, escritora y narradora de cuentos. Tiene publicados mas de cincuenta libros para chicos, entre ellos Cuidado con el perro, Rap del vampiro y Ambrosio en la prehistoria. Su obra reconocida en Latinoamérica y España, ha recibido importantes premios, como el "Alfonso Grosso" de Sevilla por La vida es cuento, su primer libro para adultos. El cuento que acabas de leer pertenece al libro Cuentos cortitos para leer en un ratito.
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